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¿Somos europeos o africanos? ¿De qué vamos a vivir? ¿Y después no nos invadirán? Preguntas que se hacen los ciudadanos y que deseamos tratar a lo largo de este artículo. Cada vez hay más canarios convencidos de que lo mejor es recuperar nuestra libertad para formar parte de las naciones soberanas del mundo y evitar que el Gobierno español siga explotando económicamente esta colonia, la más antigua de todas; no obstante, existe incertidumbre y preocupación en buena parte de la población que no tiene claro qué es lo que va a pasar una vez que tengamos la independencia de quienes impiden que podamos vivir mejor.
Es normal que exista preocupación por la situación actual de Canarias, pero la independencia es absolutamente necesaria para evitar desaparecer como pueblo, debido a que nuestras Islas, la de los canarios, están dentro de la Zona Económica Exclusiva de Marruecos; motivo por el cual puede reclamarlas e incorporarlas a su reino si nosotros no nos constituimos en un Estado soberano miembro de las Naciones Unidas. Esta es la mejor garantía para que el Archipiélago canario no pueda ser invadido, ni por Marruecos ni por ningún otro país, pues existe gran cantidad de naciones libres mucho más pequeñas que Canarias y son respetadas, como Cabo Verde y Malta, por ejemplo. El miedo lo fomentan los españoles interesadamente.
Si los canarios tuviéramos una hacienda propia y pudiéramos administrar nuestros recursos económicos no surgiría la pregunta de qué vamos a vivir. En el año 2007, el producto interior bruto (PIB) de Canarias fue superior a 42.000 millones de euros, y la cantidad de impuestos netos fue de 4.402.844.000. Es decir, casi cuatro mil quinientos millones recaudados directamente aquí, independientemente de otros ingresos indirectos. Pero lo más importante no es la recaudación de impuestos sino las ganancias que se llevan de las actividades en Canarias, principalmente de la del sector turístico. De todo eso es de lo que vamos a vivir, aumentando la renta per cápita significativamente volviendo a recuperar el sector primario y utilizando las inagotables energías renovables de que disponemos, además de los importantes ingresos que podemos obtener con la industria pesquera cuando seamos los dueños de la enorme extensión de mar que nos corresponde, al margen del petróleo que se pueda extraer.
Al ser Canarias una nación sin Estado y fuertemente colonizada, han conseguido atemorizar a muchos canarios con respecto a África, e incluso han fomentando el racismo y la xenofobia, cuando en realidad todos los seres humanos tenemos nuestro origen en el continente africano. No obstante, la realidad es que la mayoría de los canarios "no quieren pertenecer a África", como ellos dicen; algo incongruente ya que en África estamos y africanos somos, aunque con cultura europea impuesta, a la vez que adaptada y aceptada por la mayoría. En este sentido, proponemos que nos centremos en la singularidad de nuestro Archipiélago.
Canarias, siendo un Estado soberano, puede establecer un tratado especial con la UE manteniendo los vínculos, inclusive adoptando el euro como nuestra moneda si así se decidiera democráticamente; pues, teniendo en cuenta que los europeos poseen muchos negocios aquí, y que estas Islas son más importantes para ellos que Europa para nosotros, podemos llegar a acuerdos muy beneficiosos, a la vez que supone una garantía añadida para la seguridad de aquellos canarios y canarias que se sienten psicológicamente afectados. También podríamos conseguir que los canarios podamos establecernos libremente en territorio de la UE y que ellos no lo puedan hacer en Canarias debido a la gran cantidad de europeos que ya residen aquí, lo que significa una ley de residencia justa para evitar la sobrepoblación.
Los acuerdos específicos que podríamos establecer con los españoles deben estar condicionados a su actitud durante el proceso de descolonización, aunque esto no significa que la mayoría de los que están en Canarias no tenga que marcharse, especialmente para poder regular el mercado laboral, igual que parte de otros grupos residentes. Así conseguiremos una independencia sin trauma y ocuparemos el lugar que nos corresponde en el mundo, teniendo libertad para cualquier acuerdo favorable con nuestros vecinos africanos y de otras partes del planeta. La libertad, la soberanía y el progreso de los canarios son derechos irrenunciables.
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